Taller: El hospital del libro

El pasado 19 de mayo, en la biblioteca de la Primaria América, se dieron cita las madres mediadoras de lectura de las escuelas del turno matutino de las primarias América, Demetrio Rivero Triay y Víctor Manuel Martínez Herrera, para la tercera y última sesión especial de capacitación. La maestra América fue la encargada de hacer realidad el hospital del libro, en este espacio las mediadoras de lectura tuvieron la oportunidad de aprender técnicas básicas para reparar algunos daños en los libros como páginas desprendidas, esquinas dobladas, páginas rotas y libros despegados, todo lo anterior con materiales sencillos que pueden tener en la escuela o casa.

Cabe mencionar que en la sesión estuvieron presentes dos maestras de la escuela Demetrio Rivero Triay, la comisionada de biblioteca y la comisionada de lectura, dos mujeres que han demostrado amor por los libros. Ellas mencionaron que no se podían perder esta gran oportunidad, sobre todo porque en su biblioteca hay libros que necesitan mantenimiento para que continúen siendo útiles.
En general, se notó un ambiente cálido que permitió que todas las asistentes tengan la confianza de aclarar sus dudas sobre estos procedimientos, además de que todas participaron de manera activa interviniendo un libro. El hecho de que el taller haya sido interactivo, las motivó a querer revisar los libros de sus bibliotecas escolares para saber cuáles necesitan alguna intervención para que ellas se pongan manos a la obra.

La maestra América mencionó un punto sumamente importante, la necesidad de revisar periódicamente los libros para que, al menor de los daños, se reparen para evitar que el deterioro continue avanzando. Creo que todas nos quedamos con esta frase que es sumamente importante relevante.
Al finalizar el taller, descubrimos que con materiales que podemos tener al alcance se pueden restaurar libros, que con las ganas y ánimos que se llevan las mediadoras de lectura a casa, estamos seguras de que los libros tendrán a un grupo de guardianas preparadas que se encargarán de cuidarlos y protegerlos por mucho tiempo.

Les presento algunos comentarios que nos compartieron las mediadoras de lectura después del taller:
“Quiero agradecerles por compartir y enseñarme que un libro en mal estado no es el final de su historia, sino el inicio de una nueva oportunidad. Con cada pasta, lomo, esquina y hoja restaurada, no solo me enseñó el arte de componer y encuadernar, sino que me demostró que, con dedicación y paciencia, las cosas rotas pueden volver a tener vida y valor, así como también reforzó mis conocimientos para seguir reconstruyendo todo lo que sea posible en la vida diaria, no sólo los libros.
Me encantó el taller del hospital del libro. Gracias”.
- Rosy Rodríguez
“Me gustaría compartirles parte de mi experiencia en el taller sobre reparación de libros: desde el principio la maestra se ganó nuestra confianza al ser muy amable, también nos enseñó paso a paso cada procedimiento y nos permitía decidir si queríamos participar. Debo admitir que me emocioné al reparar un libro, pero no lo hice sola, lo hice de la mano de mis compañeras y de la maestra quien me explicó la forma más fácil de repararlo, igual aprendí que si en un futuro tengo libros dañados sabré cómo dejarlos como si fueran nuevos”.
- Bety
“Mi experiencia sobre el taller “Hospital del libro” fue provechosa y de gran utilidad, ya que todo lo que abarcó en el taller puede ser aplicado en la vida diaria y no solo en la biblioteca escolar.
Lo que más me impresionó fue que con muy pocos materiales y sin invertir mucho dinero se puede volver a dar vida a un libro y hacerlo útil de nuevo.
En general, la maestra América construyó un ambiente de confianza, lo que hizo al taller más participativo y ameno”. Erika




















Deja un comentario